Publicado: 29 de Marzo de 2018

   Los ácidos grasos Omega 3 forman parte de los ácidos grasos esenciales y tienen un papel muy importante y beneficioso.

   Los ácidos grasos Omega 3 nos ayudan a combatir enfermedades cardiovasculares y aumentan la flexibilidad de las paredes arteriales, previniendo la hipertensión.

   Las grasas son necesarias en nuestra alimentación y organismo, pero no todas son iguales ni nos aportan lo mismo. Existe un tipo llamado ácidos grasos esenciales, dicho nombre se debe a que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlos, y solo pueden llegar a él a través de la dieta.

   Para obtenerlos podemos consumir pescado azul, alimentos enriquecidos o suplementos.

   Pero si por algo se han hecho famosos los ácidos Omega 3, es por su papel protector frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, actuando para ello en diferentes niveles. Su consumo óptimo ayuda a disminuir los niveles de triglicéridos y a aumentar los de colesterol HDL (“colesterol bueno”) y tiene un efecto vasodilatador, lo que hace que el riesgo de trombosis y, por tanto, de accidentes cardiovasculares, disminuya. Pero a nivel del sistema circulatorio también consigue aumentar la elasticidad de las paredes de las arterias, previniendo la hipertensión.

   Por ello la importancia que no te falte en tu dieta.