Publicado: 29 de Marzo de 2018

   En circunstancias normales, una dieta adecuada puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para el desarrollo y mantenimiento de un organismo sano.

   No obstante, esta situación no se da siempre en la práctica y, además, existen personas que pueden necesitar un aporte extra de nutrientes pese a llevar una dieta sana y equilibrada. Para equilibrar este déficit de nutrientes, existen en el mercado complementos nutricionales, y aunque se conoce cada vez más el uso que se les puede dar, aún son muchas las personas que no saben qué son o para qué sirven.


¿Qué son?

    El fin de los complementos nutricionales es complementar la dieta normal de las personas. Se trata de fuentes concentradas de nutrientes u otras sustancias que tienen un efecto nutricional o fisiológico y que se venden de forma dosificada, en pequeñas cantidades y diversos formatos como cápsulas, pastillas, píldoras…, que deben tomarse en pequeñas cantidades unitarias.

   Pueden estar formados por vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos, fibras... cuyos beneficios se han demostrado científicamente.


¿Para qué sirven?

Su principal función es mantener un buen estado de salud, pero ello no implica tratar enfermedades. En ciertos casos, siempre sujetos a la aprobación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, podríamos estar hablando de productos que favorezcan la disminución de un factor de riesgo, pero en ningún caso un complemento alimenticio sirve para tratar y curar enfermedades o dolencias. Esta propiedad está reservada exclusivamente a los medicamentos.

 

Complementa, no sustituye

   Ante todo, debe quedar clara la idea de que un complemento alimenticio no sustituye a una alimentación equilibrada y variada o a un estilo de vida saludable.

   Tiene unas funciones muy concretas, pero como complemento a una alimentación adecuada, nunca como sustituto.


¿Son naturales?

El término natural atribuido a un alimento significa que se ha mantenido tal cual estaba en la naturaleza. No ha sufrido ningún tipo de modificación.


¿Quién debe consumirlos?

   Una alimentación equilibrada que contenga una dieta variada de frutas, verduras, cereales, proteínas y grasas saludables, normalmente proporciona todos los nutrientes necesarios, aunque no siempre es así.

   Además, hay ciertos grupos que necesitan los suplementos, incluso respetando una dieta sana y equilibrada como, por ejemplo, mujeres en edad fértil, personas que toman medicamentos específicos, personas que hacen desgaste físico (deportes, dietas, etc.).


La dosis exacta

   Las dosis deben ser justas y necesarias. Cabe resaltar que, en dosis elevadas, algunas de estas sustancias pueden tener efectos adversos en salud o no cumplir su fin.

   Por ello, siguiendo las pautas del etiquetado, los productos son totalmente seguros. Excederse puede ser perjudicial, al igual que en otros alimentos.


Atención al etiquetado

   Es esencial seguir las pautas que el fabricante propone mediante el etiquetado del producto, pues, como alimento que es, está sujeto al cumplimiento de toda legislación alimentaria vigente. Por tanto, el etiquetado de los complementos solo hace referencia a los nutrientes que contiene y a las funciones normales del organismo.

   Existe una legislación de ámbito europeo que limita las propiedades que se le pueden adjudicar a un determinado alimento, sea cual sea.