Publicado: 15 de Mayo de 2018

   Son esenciales aquellos que nuestro organismo no es capaz de sintetizar por sí mismo y que, por tanto, debemos obtener a través de la alimentación.

   Para que la síntesis de proteínas continúe correctamente, las concentraciones relativas de aminoácidos esenciales deben ser óptimas.

   Si uno solo de ellos (aminoácido limitante) no sintetiza bien las proteínas, se vuelve ineficaz o menos eficiente con respecto a su potencial. Los esenciales son los nueve siguientes.

Fenilalanina

   Es un aminoácido no polar que participa en la formación de las proteínas alimentarias más comunes. Su concentración en la sangre está unida al incremento de sensación de hambre, reduciendo los niveles de serotonina.

   Como función, es inhibidor de la síntesis de melanina responsable de la hipopigmentación del cabello, la piel y el iris (pelo rubio y ojos azules).

Isoleucina

   Forma parte de los aminoácidos ramificados (BCAA). Es un aminoácido cetogénico, ya que entre los productos de su degradación se encuentra el ácido acetoacético, que participa en la formación de hemoglobina.

   Puede estimular las células del páncreas para producir insulina, siendo un remedio natural para los pacientes con diabetes de tipo I y para todos los deportistas que requieren un mayor almacenamiento muscular de glucógeno y otros aminoácidos.

Leucina

Es importante para la construcción y el mantenimiento del tejido muscular, porque favorece la síntesis proteica. Es el principal del grupo BCAA, y puede proporcionar una reserva adicional de la energía.

Valina

El último del grupo BCAA, importante durante esfuerzos prolongados o en situaciones de ayuno, especialmente en deportes de larga duración o de alta intensidad gracias a su biodisponibilidad inmediata.

Lisina

   La lisina sirve para aumentar el llamado ''pump'' (vasodilatación) durante el entrenamiento. También es necesario para el desarrollo y la fijación del calcio en los huesos.

   Mejora el metabolismo de lípidos y la tolerancia al estrés, permitiendo su uso como fuente de energía. En la composición del colágeno (la proteína fibrosa que forma los huesos, los cartílagos y otros tejidos conectivos), favorece la formación de anticuerpos, hormonas (GH) y enzimas.

Metionina

   Al ser un potente acidulante de la orina, es útil para el control de bacterias patógenas y para el tratamiento de algunos tipos de cálculos renales.

   En medicina se utiliza por su capacidad lipolítica a nivel arterial y en el tratamiento de esteatosis hepática (hígado graso).

Treonina

   Su uso en el deporte tiene principalmente la función de prevenir lesiones del tendón y del músculo.

   Interviene en los procesos de formación de la vitamina B12, que favorece la digestión y reduce los niveles de colesterol en sangre. A nivel de tejido, favorece la regeneración de las proteínas de colágeno y la elastina.

Triptófano

   El triptófano se encuentra en proteínas de origen animal. En un adulto, se requiere de aproximadamente 250 mg al día, y su concentración en la sangre está comprendida generalmente entre 10 y 40 mol/L.

   Es el precursor de la serotonina, que regula los patrones del sueño y la vigilia, por eso ha sido utilizado como medicamento para inducir el sueño o como antidepresivo.

   En deportes de resistencia se usa para aumentar la tolerancia al dolor, y en los de precisión es un complemento, debido al aumento de la concentración.

Histidina

   La histidina participa en muchos procesos enzimáticos y en la formación de glóbulos rojos y blancos. Se usa en los deportes de resistencia.

   Es un precursor de la histamina (molécula implicada en procesos inflamatorios de tratamientos alergénicos) y actúa como un vasodilatador.